"Mi tarjeta ya me cubre" es una de las frases que más veces hemos tenido que desmentir con calma.
Es una de las conversaciones más frecuentes antes de confirmar un viaje: "para qué voy a pagar un seguro si mi tarjeta de crédito ya me cubre". A veces es cierto. Casi siempre, solo a medias.
Lo que sí suele cubrir la tarjeta
Muchas tarjetas premium ofrecen seguro de viaje si compraste los pasajes con esa misma tarjeta, generalmente con cobertura de accidentes o demora de vuelo, pero casi nunca de enfermedad, y con montos de cobertura bastante limitados.
Lo que casi nunca cubre
Gastos médicos por enfermedad (no accidente), cancelación de viaje por motivos personales, pérdida de equipaje con reembolso real, o repatriación sanitaria, el ítem más caro y más necesario en una emergencia seria.

La letra chica que cambia todo
Muchas pólizas de tarjeta exigen que el 100% del viaje se haya pagado con esa tarjeta específica, tienen topes de edad para el titular, o excluyen condiciones preexistentes sin excepción. Vale la pena leer la póliza completa, no solo el folleto de beneficios.
Nuestra recomendación
Antes de asumir que "ya estás cubierto", pídenos revisar juntos la póliza de tu tarjeta. En la mayoría de los casos, un seguro de viaje dedicado cuesta poco frente al riesgo real de una emergencia médica en el extranjero.